domingo 25 de mayo de 2008
5. Perderme en una isla paradisiaca
Supongo que no estaría nada mal que en mi isla hubiesen cocinados deliciosos y calientes manjares, y, pensándolo bien, tampoco me desagradaría demasiado la compañía de ciertos individuos (a ser posible, modelos de Calvin Klein, gracias).
Por supuesto que mi isla contaría con una preciosa casa en el árbol (así, este número 5 es matar dos pájaros de un tiro) y un maravilloso clima todos los días.
Soñar es gratis, dejad que me ilusione pensando en una vida sin stress, sin problemas y sin lluvia.
viernes 23 de mayo de 2008
4. Ver la aurora
Una de las cosas más bonitas que nos proporciona la naturaleza y que aún no ha sido destruída por el hombre.
Nada como ver algo así, a ser posible, en buena compañía.
sábado 17 de mayo de 2008
3. Casarme en Las Vegas

Quiero casarme en Las Vegas, por la noche, aunque sea por un par de días, y después apostar todo mi dinero en el casino en la celebración. Y si gano, comprarme una casa. Y si pierdo, despertarme y darme cuenta de que en realidad estaba soñando y no he salido de mi cama en Madrid.
Quiero que me case un señor vestido de Elvis y que a mi boda sólo asistamos mi flamante marido y yo (puede que alguna vez revele quién será el afortunado).
Quiero que casarme en Las Vegas; y , de momento, no tengo mucho más que decir.
miércoles 23 de abril de 2008
2. Construir una casa en un árbol.
- Por su perro Brandon.
- Por su habitación, que era preciosa.
- Porque Henry (¿era Henry?) le dejaba hacer lo que quisiera siempre.
- ¡¡¡Por su casa del árbol!!!

La idea de tener una casa en el árbol como la de Punky Brewster se me clavó y lo intenté varias veces...y fracasé en todas.
Una vez los vecinos me regañaron por coger tablas de la basura porque "podía hacerme daño", otra porque se creía que me iba a cargar los árboles, otra porque tuve un accidente en plena construcción que se saldó con varios raspones y una herida importante en la cara...y las demás porque me aburría. Parecía fácil pero además de que era un poco sospechoso crear una cabaña secreta en un árbol (cuando todos los días me veían con mis amigos rebuscando en la basura, o si no mi madre me pillaba hurgando en la caja de herramientas...o peor, saliendo con el martillo escondido debajo de la camiseta), la casa de Punky Brewster ya estaba hecha...no nos contaron que era tan difícil hacer una casa (si fuese fácil todos tendríamos una casita propia y hecha a nuestro gusto).
Así que quiero cumplir mi sueño infantil. Necesito encontrar un árbol que me guste...eso es fácil. Pero, ¿quién se ofrece para construir conmigo una casa en un árbol?
sábado 19 de abril de 2008
1. Bucear entre tiburones
Cuando era pequeña tenía un trauma. Después de ver la película Tiburón me daba miedo hasta meterme en la piscina por donde cubría el agua, porque si estaba oscuro en cualquier momento podría venir un tiburón y devorarme. Si recuerdo con angustia los días de piscina imaginad cómo recuerdo los de playa: mi hermano gritándome "¡¡he visto una aleta detrás de tííííí!!" sólo para que yo tuviese miedo (algo que conseguía) y yo llorando en la arena, o sin moverme de la orilla por si las moscas.
Imagino la tensión del momento, me imagino mirándolos de cerca pensando "quenomecoman, quenomecoman, quenomecoman"; me imagino verles tranquilos, viendo cómo sólo con animales y no asesinos....¡¡A lo mejor hay alguno tan simpático como el tiburón de Buscando a Nemo!!
